lunes, 12 de abril de 2010
¡Bravo!
Disfrutadlo!!
domingo, 11 de abril de 2010
Un beso a todos.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua...
Julio Cortázar
"Rayuela"
jueves, 8 de abril de 2010
Alegremente...
Sean felices.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
domingo, 4 de abril de 2010
A ti que amas las plantas
Muchas gracias Mar por el poema, y por las risas de este domingo al que has dado un poco de luz con tu experiencia.
A ti, que amas las plantas y un día me amaste a mí,
me acerco como este bonsai,
orgullosa de no necesitar riego ni calor,
pero al que ojos misericordiosos como los tuyos
podrían mirar alguna vez,
mitigando su tremendo desamparo
ante la tarde que declina.
Un abrazo grande del romanticón del sur.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Buenas noches
Os dejo una de las fotos que más he soñado hacer, y que por fin hice el mes pasado. Espero que os guste.
Un beso a todos y hasta muy prontito.
sábado, 10 de octubre de 2009
Vicente amigo en Córdoba
Un abrazo a todos y que lo disfruten.
domingo, 4 de octubre de 2009
Adios
Os dejo con esta fantástica interpretación de Alfonsina y el Mar, escrita por Félix luna sobre el útimo poema de Alfonsina Storni, y música de Ariel Ramírez.
Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias.
Ah, un encargo: si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...
Voy a dormir
Alfonsina Storni
sábado, 26 de septiembre de 2009
Discurso sobre la felicidad
Pero, se me dirá, ¿acaso las pasiones no hacen más desgraciados que felices? No tengo la balanza necesaria para pesar en general el bien y el mal que han causado a los hombres, pero no hay que olvidar que los desgraciados son conocidos porque tienen necesidad de los demás, que se complacen en relatar sus desgracias y buscan en ello remedio y alivio. Las personas felices no buscan nada y no van a contar a los otros su felicidad; los desgraciados son interesantes, las personas felices son ignoradas".
Discurso sobre la felicidad (Fragmento)
Madame de Chatêlet
viernes, 25 de septiembre de 2009
A mi edad...
Muchas gracias Elena.
Besos y amor para todos.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Más cambios...
Cada vez que hago algo parecido, o cada vez que viajo, me gusta escuchar esta canción de Bob Dylan, que abajo os adjunto.
Es verdad, para ir creciendo poco a poco es imprescindible cambiar y caminar, nos ocurren cosas fantásticas y conocemos a personas especiales.
Le dedico esta entrada a mi amiga Elena, en cuya compañía he disfrutado de unos días de Septiembre inolvidables. Gracias por tu vitalidad, amiga, espero seguir disfrutando de tu amistad ( y tus fotos, tu charla, tus pinturas y tus locuras) por mucho tiempo.
How many roads must a man walk down
Before you call him a man?
Yes, 'n' how many seas must a white dove sail
Before she sleeps in the sand?
Yes, 'n' how many times must the cannon balls fly
Before they're forever banned?
The answer, my friend, is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.
How many times must a man look up
Before he can see the sky?
Yes, 'n' how many ears must one man have
Before he can hear people cry?
Yes, 'n' how many deaths will it take till he knows
That too many people have died?
The answer, my friend, is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.
How many years can a mountain exist
Before it's washed to the sea?
Yes, 'n' how many years can some people exist
Before they're allowed to be free?
Yes, 'n' how many times can a man turn his head,
Pretending he just doesn't see?
The answer, my friend, is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.
Abrazos para todos
Pablo
domingo, 30 de agosto de 2009
Cuando brote una esperanza
La foto la fui buscando y la encontré esta mañana. Espero que les guste, les parezca romántica o frugal (sonrisa pícara del que les escribe, jeje).
Valle de Arán, Agosto de 2009
Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento...
Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.
Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.
Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.
Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.
No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.
Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde...
José Ángel Buesa
jueves, 27 de agosto de 2009
martes, 25 de agosto de 2009
Un amor
Un amor, pero con mayúsculas, es un desacato, una ofensa, un dolor repartido por entre los ojos de aquellos que observan con cara de nostalgia o resignación.
Un amor es más que una palabra. Perdura aferrado en la memoria a pesar de los despechos y las soledades, de los arrebatos, las pasiones y los inviernos.
Un amor pasado plenamente vivido, con todos sus regocijos y sus caricias, con todos sus despertares y sus quehaceres, siembra un constante anhelo, un sinfín de búsquedas en miradas ajenas con la desesperación más honda y el ansia más profunda, un rápido desdén ante lo corriente, lo banal, lo esporádico, ante las bellezas de gesto alegre y alma muerta.
Un amor cuando es amor (los ojos en los ojos), no es un amor, es el centro del universo en un instante, es un atisbo del paraíso, una condena instantánea que perdura por siempre.
domingo, 23 de agosto de 2009
Adrenalina
viernes, 21 de agosto de 2009
Rosa de los vientos
miércoles, 12 de agosto de 2009
El Galeón
"Era una noche densa, sin estrellas, pero la oscuridad estaba impregnada por un aire nuevo y limpio. Agotados por la prolongada travesía, colgaron las hamacas y durmieron a fondo por primera vez en dos semanas. Cuando despertaron, ya con el sol alto, se quedaron pasmados de fascinación. Frente a ellos, rodeado de helechos y palmeras, blanco y polvoriento en la silenciosa luz de la mañana, estaba un enorme galeón español. Ligeramente volteado a estribor, de su arboladura intacta colgaban las piltrafas escuálidas del velamen, entre jarcias adornadas de orquídeas. El casco, cubierto con una tersa coraza de rémora petrificada y musgo tierno, estaba firmemente enclavado en un suelo de piedras. Toda la estructura parecía ocupar un ámbito propio, un espacio de soledad y de olvido, vedado a los vicios del tiempo y a las costumbres de los pájaros. En el interior, que los expedicionarios exploraron con un fervor sigiloso, no había nada más que un apretado bosque de flores".
Cien años de soledad (Fragmento)
Gabriel García Márquez
viernes, 7 de agosto de 2009
De la pampa al magreb
Los Resortes de la vida no nos son completamente desconocidos, pues todo animal, sea del Norte o del Sur, sea hombre, toro o lobo, experimenta el odio y el amor en alguna medida. Lo malo es que cogemos estas fuerzas vitales y las revestimos de tantos convencionalismos y formulismos, les ponemos una hoja de parra tan grande, que las desvirtuamos de su verdadera posición de señoras para convertirlas en camareras, camareras al servicio de la prosperidad.
En los países donde mandan los ayuntamientos y las diputaciones, nadie tiene tiempo para amar ni para odiar hasta que no consigue un puesto seguro y empieza a sentir el reuma en los omoplatos. En los países de sol, por el contrario, el hombre sabe que su propiedad más valiosa es su vida, y la libertad de querer o de aborrecer; por eso se hace como un niño en las cosas que nosotros consideramos importantes y un profundo filósofo en esos otros campos del odio, del amor, del ocio, de la despreocupación, donde nosotros no hemos puesto el pie.
viernes, 31 de julio de 2009
El canto del grillo
Pasan, serenas, las horas.
No hay guerra en el mundo y duerme bien el labrador, viendo el cielo en el fondo alto de su sueño. Tal vez el amor, entre las enredaderas de una tapia, anda extasiado, los ojos en los ojos. Los habares mandan al pueblo mensajes de fragancia tierna, cual en una libre adolescencia candorosa y desnuda. Y los trigos ondean, verdes de luna, suspirando al viento de las dos, de las tres, de las cuatro... El canto del grillo, de tanto sonar, se ha perdido...
¡Aquí está! ¡Oh canto del grillo por la madrugada cuando, corridos de escalofríos, Platero y yo nos vamos a la cama por las sendas blancas de relente! La luna se cae, rojiza y soñolienta. Ya el canto está borracho de luna, embriagado de estrellas, romántico, misterioso, profuso. Es cuando unas grandes nubes luctuosas, bordeadas de un malva azul y triste, sacan el día de la mar, lentamente...
El canto de los grillos
Patero y yo
Juan Ramón Jiménez
jueves, 30 de julio de 2009
A los cerros tucumanos...
A los cerros tucumanos
me llevaron los caminos,
y me trajeron de vuelta
sentires que nunca
se harán olvido.
Un grillo feliz cantaba
su canto de azul y Enero,
y al regresar a los llanos
yo le iba diciendo
mi adiós al cerro.
Como ese grillo del campo,
que solitario cantaba
así perdida en la noche,
también era un grillo
viday, mi zamba...
así, perdida en la noche,
se va mi zamba ¡palomitay!
A los cerros tucumanos
he vuelto en un triste invierno
tan sólo el monte y el río,
envuelto en mis penas
pasar me vieron.
La luna alumbraba el canto
del grillo junto al camino,
y yo, con sombra en el alma
pensaba en la ausencia
del bien querido.
Como ese grillo del campo,
que solitario cantaba
así perdida en la noche,
también era un grillo
viday, mi zamba...
así, perdida en la noche,
se va mi zamba ¡palomitay!
Sean felices el ritmo de la zamba
lunes, 27 de julio de 2009
El único destino
un ademán de cariño y agrado
que nos torna el gesto en sonrisa
y nos empuja a la calle en promisorio menester.
Luego los nervios, la indecisión, la justa combinación
que sepa expresar sin palabras todo aquello
que no sabemos decir; Los ojos cómplices de la florista
que miran a los nuestros, algo tímidos, algo nerviosos,
algo alegres, siempre ilusionados.
Luego el concurrir en la la absurda sentencia "espero que le guste"
y la no menos absurda, aunque consabida respuesta "seguro que sí".
El recorrido de vuelta a casa no es fácil,
una fuerza inexplicable concentra todas las miradas en nuestra mano derecha
como las concentra el fuego de artificio en noche de verano.
La cosa es aún peor, si de camino, la obligación o la urgencia
nos detiene de nuestra marcha furtiva aunque sea por unos instantes:
Las chicas de la panadería vienen prestas a atendernos,
parece que más alegres que ayer, y entre dientes murmuran un audible
"mira, ¿será para ti?" ante nuestro creciente rubor,
que disimulamos como podemos con una oportuna carcajada que nos saca del atolladero.
Por fin el momento esperado.
siempre es motivo de exaltación, de euforia, acaso de lágrimas,
Pero no termina ahí su periplo,
y más aún si el florido encuentro tiene lugar, por ejemplo,
Una chica con flores en la mano brilla con luz propia,
con mirada absorta.
Jamás un objeto creó sentimientos tan encontrados.
La chica joven, ensimismada en sus auriculares,
escucha su musica infernal ajena a tales parafernalias amorosas.
La otra, la del banco de enfrente, mira el ramo y a la chica,
y un gesto acre cruza su rostro hasta despertarle la más amarga de sus nostalgias.
que tal vez sienta o sintió,
como cegado por un sol abrasador.
Una flor tiene un solo destino:
estar en las manos de una mujer,
y pasar de la soledad de su campo o su jardín,
a adornar lo más concurrido de nuestros corazones.
