viernes, 18 de julio de 2008

¡A toda vela!

Regata Breitling 2007
(Pincha y guarda para ver a tamaño real)


Mañana sábado es la regata de Romerijo, una de las regatas más famosas del verano aquí en puerto sherry. Hace casi un mes que no navego, vamos a ver como nos sale... lo bueno es que Romerijo es una empresa dedicada a la venta de marisco, y a la vuelta (con hambre y sed a espuertas) supongo que nos pondremos de gambas y vino fino hasta las trancas... Ains... Cuánto me gusta el mar, jajajajaj



Os dejo una foto preciosa que acabo de encontrar. ¿A que parece que van a chocar? Pues no!!! Y no, no soy yo navegando, más quisiera...


Abrazos para todos desde alta mar...

miércoles, 16 de julio de 2008

Desde tu puerta a la mía...

Hoy es uno de esos días tontos en que a uno le dá por imaginar a que puerta conduce la vereda de juncos y palmeras... Una mezcla de nostalgia, alegría, esperanza y curiosidad.
Sigamos soñando...


...

Tendrían que poner
de tu puerta hasta la mía
una vereda de juncos
y de palmeras
y una choza de bambú junto a la playa
pa' que te sientas en casa
y no te vayas.


¿Qué rumbo caprichoso tiene el amor?
¿Qué sabe nadie,
si cambia tu corazón
como cambia el aire?
Mira si te diera a ti una levantera
y, sin pensarlo dos veces,
tú me quisieras...

Por un poquito de tu amor,
me voy contigo a Mombasa:
yo desamarro una noche
el Vapor del Puerto,
de oloroso y fino lleno la bodega
y no quiero más que tus ojos
y las estrellas.

La reina de África (Fragmento)
Javier Ruibal

miércoles, 9 de julio de 2008

Encuentros



No importa lo mucho que me esconda. Da igual que lleve gabardina, que vaya oculto bajo mi paraguas, disfrazado de astronauta o camine bajo la fronda que ofrecen los árboles en primavera. Cada tarde, a la hora en que cruzo por tu calle, allí estás tú, observándome tras la ventana.


Puedo imaginar perfectamente cada uno de tus movimientos cuando ves que llega la hora en que mi ómnibus me acerca a tan esperado encuentro. Te imagino apresurada, soltando tus madejas de punto, dejando la novela sobre la mesa o desatendiendo cualquiera que fuera la tarea que tuvieras entre manos. De un vuelo cruzas el hall, el pasillo, el living, hasta dar con el balcón, donde asomas tu cara tras el cristal y tus ojos me buscan de nuevo entre la gente.
Ahí estás -pienso-, donde te dejé ayer, con la cara encendida y la boca entreabierta como queriendo decir quién sabe qué pensamientos.


A veces pienso en qué será lo que ves en mí, que desata toda esa fulgurante carrera, ya que los dos sabemos -muy a nuestro pesar- que la recompensa, a ojos de cualquiera puede parecer escasa. Lleno de impotencia a veces te devuelvo la mirada, a veces te sonrío tímidamente, o a veces simplemente llevo la cabeza tan llena de pensamientos que se me olvida que estás ahí, o por despiste me bajo en la siguiente parada, dos cuadras más abajo, resultando tu búsqueda infructuosa.


Pero qué importa –pensaba yo- que una eternidad nos separe, que esa frontera infranqueable que nos hace vivir a ti en Venus y a mí en Marte haga que nunca podamos intercambiar más que un gesto o una caricia en el aire o en el cristal.


Aprendía yo en aquel momento a reconocer el sentimiento puro, ese que hace que reserves ese minuto de tu tiempo para mí, por mi mera presencia, porque bien sabes que la recompensa es escasa, o tal vez ninguna. Y mañana, pasado, y el otro, dejarás tu jersey a medio hacer, tu último bocado en la mesa o tu novela abierta por la última página, para acudir a nuestra cita.


Y mientras yo aquí, susurrándote en marciano -absurda tarea- que con ello haces que me sienta tan grande que de puntillas alcanzaría tu ventana, besaría tu frente y te colmaría por siempre de bendiciones.




sábado, 5 de julio de 2008

Felicidad

Bajamar
(Pincha y guarda para ver a tamaño real)




"Aunque pueda parecer soberbio, hay un estadío más allá de la felicidad: la paz.


He encontrado el amor, pero el amor no entendido como amor hacia una sola persona, sino lo que Nietzsche llamaba el amor perfecto, el amor al destino, al destino que lo incluye todo. El destino me convoca hoy contigo, mañana con Laura y pasado dios sabe con quién...

Yo les digo a la gente: ¡cuidado!, nadie sabe cuándo dios nos dice "se acabó todo"; ama ahora, vive ahora, libérate ahora, al demonio ahora con todo lo que no te agrada... "


Facundo Cabral

lunes, 30 de junio de 2008

Si no me amas

Últimamente me rondan la cabeza estos versos de Alejandro Jodorowsky, que aunque es un tipo algo loco, no creo que esté falto de razon en muchas de las cosas que dice.
Que poco importa aveces que la otra persona nos ame o no, si podemos disfrutar de su presencia y de sus encantos... La última alternativa del amor aveces nos provoca una felicidad insospechada...



Si no me amas, te mataré;
si no me amas, haré que me ames;
si no me amas, esperaré que me ames;
si no me amas, yo te amaré.




Alejandro Jodorowsky

jueves, 26 de junio de 2008

Impertinencias

La de ayer fue una tarde de esas en las que todo parece aliarse para que salga perfecta.
Rebuscando por Cádiz algo nuevo que leer, me encuentro por sorpresa ante una variadísima colección de libros a cuál más tentador : Gioconda Belli, Ángel González, Borges, Luis García Montero, M. Benedetti... un poco a ciegas elegí uno al azar, aunque no demasiado convencido, ya que ni la encuadernación ni el título me llamaban mucho la atención, "Completamente viernes", poemas de de Luis García Montero. Me senté a tomar un café miestras lo ojeaba, y me quedé realmente sorprendido. Cuando levanté la vista iba por la mitad y no me había dado ni cuenta. Ni que decir tiene que es uno de los mejores libros que han pasado por mis manos últimamente, lo recomiendo fervientemente. Como muestra un botón...


IMPERTINENCIAS

En la mesa de al lado, un jardín de señoras en domingo
abonadas al orden del murmullo y del té con limón,
en un café de invierno por la tarde.
Se quejan de los tiempos, beben, fuman,
discuten sus secretos, asienten con sonrisas...

Y de pronto se paran a mirarte.

Despreocupada cuentas -y en el local tu voz
es como el sable que hiere al enemigo-
una historia de cama con detalles expertos,
una manera de sentir la vida
que penetra y disuelve la luz de iglesia,
la humillación del frío en las rodillas,
los cajones cerrados y las fotos de boda.

Cierto tipo de gente sufre de los inviernos en los ojos,
conoce las heladas que pasan por debajo de una puerta,
una puerta de alcoba, allí donde la noche siempre tiene
olor de espera inútil, y después de la espera
se aceptan las mentiras, y después el silencio.

Nada dejan los años en la mesa de al lado,
sino un murmullo que envejece y una sombra
que cruza por los labios como una cicatriz,
un rencor en la piel de la conciencia.

Tu voz es alta y joven, va vestida de fiesta
y cuando se desnuda hace que el sol de invierno,
conmovido, se detenga un instante para apoyar la frente
sobre los ventanales del café.


Luis García Montero
(Completamente viernes)

viernes, 20 de junio de 2008

Haciendo memoria

Haciendo memoria te cuento
que ayer arribé a cien puertos,
surqué los 7 mares,
visité mil países lejanos y rebasé todas las fronteras.

Ayer dormí junto al mar bajo el cielo estrellado,
pasé frías noches de invierno al arrullo de las olas,
prendí hogueras blancas ante relucientes rostros
y me abrigué al calor que desprendía la arena tibia.

Ayer fotografié la belleza, los rincones de la ciudad más insospechada,
los gestos de las mujeres más hermosas o las puestas de sol más evocadoras.

Ayer me postré en la playa, arranqué flores y las prendí de tu pelo a la luz del faro que alumbraba en la distancia. Ayer me perdí en los bosques, en las carreteras, dormí en camas extrañas al abrigo del silencio de la noche y leí dios sabe qué historias a la luz de amarillos faroles en plazas de pueblos lejanos.

Ayer conocí a mil gentes extrañas, supe del sabor de mil labios ardientes y hablé sin reparo en cien lenguas extrañas.

Ayer sentí el miedo, el placer y la calma. La euforia, la alegría, el desengaño...
Ayer morí pero renací al instante.

Hoy me veo, lento viajero, hacedor de planes que se proponen prestos o igualmente se deshacen como copos de nieve blanda sobre la tierra, pero que son el alimento del día a día.

Hoy como ayer me acuesto al arrullo de antiguas melodías,
me arropo, me esparzo, me evado.
Hoy me acuesto sin prisa, pero ansioso.
Hoy me acuesto ilusionado, feliz, esperanzado:
quién sabe qué felices desventuras me traerá el día de mañana...