Buenas tardes a todos.
Era necesario un cambio, un cambio radical, el mismo cambio que ha sufrido mi vida hace unos días. El refugio ha perdido parte de la intimidad y de la libertad que era su idea principal, así que no he tenido más remedio que tomar un rumbo nuevo. Así me siento ahora, con toda la mar por delante, capeando el temporal.
Espero veros por aquí de nuevo, como siempre, con vuestros comentarios y vuestras visitas que tanto se agradecen y tanto alentan a seguir.
Un abrazo, sean felices.
jueves, 16 de julio de 2009
jueves, 9 de julio de 2009
El canto de los cronopios
Este texto me hace sentir tremendamente feliz, no sé muy bien por qué. Tal vez tenga razón quien, no hace mucho, me dijo que tenía alma de cronopio... y debe tener razón, porque desde luego algo verderón si que soy :). Me hace acordarme del pasado carnaval... ese entusiasmo que embarga.
Pido prestada la foto a leves-maravillas.blogspot.com, espero no les moleste.

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
Historias de cronopios y famas
J. Cortázar
Aunque no me leas hasta dentro de un tiempo, gracias Martes por tu ayuda a cada momento y por compartir tu forma de ver la vida. Te dedico este poema, verde y vitalista como tú.
Besos a todos
El viajero
Pido prestada la foto a leves-maravillas.blogspot.com, espero no les moleste.
Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
Historias de cronopios y famas
J. Cortázar
Aunque no me leas hasta dentro de un tiempo, gracias Martes por tu ayuda a cada momento y por compartir tu forma de ver la vida. Te dedico este poema, verde y vitalista como tú.
Besos a todos
El viajero
jueves, 2 de julio de 2009
Espejismos de la velocidad
Durante esta noche cruzaré todo el país de vuelta a casa, probablemente despierto como siempre, dada la manía de estrechar los asientos de aviones y autobuses hasta su más infima expresión. Siempre que viajo me gusta acordarme de este poema, me trae sensaciones muy agradables, la idea romántica del viajero, casi siempre desahuciada por el apresuramiento y los vuelos "low cost". La próxima vez que os escriba estaré en mi tierra, por fin.

Playa de Camposoto, Otoño de 2004
Crucé el atlántico ayer.
once horas de mi vida
entregadas al aire
al apretujamiento del avión
atestado de trshumantes modernos
cada uno enclaustrado en si mismo.
Espacio promiscuo el de la cabina.
Brazos y piernas que se rozan
accidentalmente. Maletas de a bordo
que revelan objetos íntimos.
Comer, dormir uno al lado del otro,
calores, olores, aliento de vecindario efímero
tribu qeu cruza el mar adormilada
lista para descender aprisa
y olvidar la pasajera intimidad.
En las inevitables disgresiones
del vuelo trasatlántico
cuando la luz tenue y las turbinas
silencian a los viajantes
pienso en barcos y diligencias,
trenes incansables.
Pienso en los días y semanas que tomaba
ir de un pais a otro.
En la geografía revelada
la comprobación material de la distancia:
días y noches de aguas irascibles, de de caballos exhaustos,
de cocheros roncos y malhumorados.
Los paisajes desfilandopor las ventanas,
la acumulación de atardeceres.
Tiempo para que el cuerpo reconociera al tiempo
y no esta celeridad
que me ha permitido desayunar en Madrid
y cenar en Los Ángeles.
¿Dónde estuve si es que estuve?
¿Que reales fronteras atravesé?
Me pregunto si es verdadera la ausencia,
si partir o llegar es un engaño.
O si es que el viejo Calderón acertó
y la vida es nada más este soñar,
este creer que uno llega volando
a donde va.
Gioconda Belli
Besos gaditanos a todos con la piel salistrosa.
Pd: Capitán, reservame 1 día para ruta gastronómica, hay un par de sitios donde quiero llevarte... ve cargando el móvil, que yo iré preparando la cartera :P
Pd2: Hecho... me apunto a un ajito caliente con unos rabanitos pa empujá, y dos cruzcampo fresquita...
Playa de Camposoto, Otoño de 2004
Crucé el atlántico ayer.
once horas de mi vida
entregadas al aire
al apretujamiento del avión
atestado de trshumantes modernos
cada uno enclaustrado en si mismo.
Espacio promiscuo el de la cabina.
Brazos y piernas que se rozan
accidentalmente. Maletas de a bordo
que revelan objetos íntimos.
Comer, dormir uno al lado del otro,
calores, olores, aliento de vecindario efímero
tribu qeu cruza el mar adormilada
lista para descender aprisa
y olvidar la pasajera intimidad.
En las inevitables disgresiones
del vuelo trasatlántico
cuando la luz tenue y las turbinas
silencian a los viajantes
pienso en barcos y diligencias,
trenes incansables.
Pienso en los días y semanas que tomaba
ir de un pais a otro.
En la geografía revelada
la comprobación material de la distancia:
días y noches de aguas irascibles, de de caballos exhaustos,
de cocheros roncos y malhumorados.
Los paisajes desfilandopor las ventanas,
la acumulación de atardeceres.
Tiempo para que el cuerpo reconociera al tiempo
y no esta celeridad
que me ha permitido desayunar en Madrid
y cenar en Los Ángeles.
¿Dónde estuve si es que estuve?
¿Que reales fronteras atravesé?
Me pregunto si es verdadera la ausencia,
si partir o llegar es un engaño.
O si es que el viejo Calderón acertó
y la vida es nada más este soñar,
este creer que uno llega volando
a donde va.
Gioconda Belli
Besos gaditanos a todos con la piel salistrosa.
Pd: Capitán, reservame 1 día para ruta gastronómica, hay un par de sitios donde quiero llevarte... ve cargando el móvil, que yo iré preparando la cartera :P
Pd2: Hecho... me apunto a un ajito caliente con unos rabanitos pa empujá, y dos cruzcampo fresquita...
miércoles, 1 de julio de 2009
Deseo
Creo que ya tengo alguna publicación con este mismo título, pero aún y así tengo el atrevimiento de duplicarlo... El dese siempre fue agradable de duplicar.
En esta tarde calurosa de verano, me ha venido a la cabeza este bonito poema de Oliverio Girondo. Espero que os agrade.

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
Abrazos y deseos para todos.
En esta tarde calurosa de verano, me ha venido a la cabeza este bonito poema de Oliverio Girondo. Espero que os agrade.
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
Abrazos y deseos para todos.
lunes, 29 de junio de 2009
Estío
El estío llega con su fuerza viva. Cae la noche, y es preciso tenderse en la cama, cerrar los ojos, levantar el rostro y tender las manos para que, abandonados, el amor entre por la punta de los dedos como brisa nocturna, recorriendo los brazos, llegando hasta el corazón con un escalofrío inquietante y placentero, un olor antiguo y dulce.
Siempre fiel, unica, desgarradora, con el corazón entre los dientes como una rosa, como un cuchillo, siempre lápiz en mano marcándome con trazos sencillos el camino del amor verdadero. Inefable sensación la de abrir este libro y recibir semejante bienvenida... Es por eso que siempre va conmigo, no me canso de leer estos versos una y otra vez, son el alimento justo de la esperanza -que no cesa-, y de ese amor que sólo ella puede describir, y con el que tan solo algunos podemos soñar en noches como la de hoy.
En el enrevesado espeso matorral de mis floraciones
has laborado embriagado de almizcles.
No hay almácigo desperdiciado en este amor
donde a diario te desafío
a que encuentres el brote más reciente.
Nunca dije que sería un jardín de senderos bien
delineados.
Me constituí como un jardín tropical y húmedo
con especies imposibles de clasificar
pues siempre quise poner a prueba tus intenciones de
jardinero
domador de plantas y exterminador de plagas.
Te he asaltado por los cuatro costados con enredaderas
tumultuosas
Y hueledenoches de belleza mortífera
Y he abierto hojas como alas de sueños selváticos en los
árboles plácidos
que sembraste alrededor de la casa.
En tu alcoba de macho cabrío introduje violetas africanas
y rodeé de jazmines indios los bordes de tus infranqueables
ventanas
- esas que ahora el perfume traspasa con ruido de vidrios
rotos-
¡Qué bien has soportado, mi amante, amadísimo, cuanta
prueba te puse!
Dócil jamás, crezco ahora sin embargo sobre el techo de la casa
Y abrazo esta dulce, fogosa extensión que habitamos
La defiendo con cercos de espinas
Instalo surtidores
Para que no la marchite
Ni la más cruel de las estaciones.
Permanencia en los jardines
Gioconda Belli
Sean felices.
Siempre fiel, unica, desgarradora, con el corazón entre los dientes como una rosa, como un cuchillo, siempre lápiz en mano marcándome con trazos sencillos el camino del amor verdadero. Inefable sensación la de abrir este libro y recibir semejante bienvenida... Es por eso que siempre va conmigo, no me canso de leer estos versos una y otra vez, son el alimento justo de la esperanza -que no cesa-, y de ese amor que sólo ella puede describir, y con el que tan solo algunos podemos soñar en noches como la de hoy.
En el enrevesado espeso matorral de mis floraciones
has laborado embriagado de almizcles.
No hay almácigo desperdiciado en este amor
donde a diario te desafío
a que encuentres el brote más reciente.
Nunca dije que sería un jardín de senderos bien
delineados.
Me constituí como un jardín tropical y húmedo
con especies imposibles de clasificar
pues siempre quise poner a prueba tus intenciones de
jardinero
domador de plantas y exterminador de plagas.
Te he asaltado por los cuatro costados con enredaderas
tumultuosas
Y hueledenoches de belleza mortífera
Y he abierto hojas como alas de sueños selváticos en los
árboles plácidos
que sembraste alrededor de la casa.
En tu alcoba de macho cabrío introduje violetas africanas
y rodeé de jazmines indios los bordes de tus infranqueables
ventanas
- esas que ahora el perfume traspasa con ruido de vidrios
rotos-
¡Qué bien has soportado, mi amante, amadísimo, cuanta
prueba te puse!
Dócil jamás, crezco ahora sin embargo sobre el techo de la casa
Y abrazo esta dulce, fogosa extensión que habitamos
La defiendo con cercos de espinas
Instalo surtidores
Para que no la marchite
Ni la más cruel de las estaciones.
Permanencia en los jardines
Gioconda Belli
Sean felices.
domingo, 28 de junio de 2009
El momento propicio
Sé de buena tinta que estos versos serán del agrado del Capitán Escarlata, y doy por seguro que también lo serían de otro personajillo de su mismo linaje, si es que alguna vez entrara por estos lares, cosa a su vez imposible. Ahora que la cercanía del mar me trae bellos recuerdos marineros, os dedico estos versos con un puñadito de cepina "por lo alto".
Espero solamente el momento propicio para ir al Mar.
O sea para mirarlo desde el centro y verlo en la
vida y en la muerte, ambulando sin razón y sin apresuramiento.
Creo que no quiere mirarme a los ojos, y no sé a dónde irá con sus espumas y sus peces multiformes.
Las islas han concluido su charla con las gaviotas alegres.
Desde allí se ve a lo lejos la ciudad, la sangre derramada, los abismos, los precipicios y los puentes desgastados.
El mar, solitario, prosigue su calma hasta llegar a la
curva cansada de mis ojos.
El mar,
el mismo desde niño,
testigo de la sal de los hombres,
es el mundo esperando el final de los silencios.
El momento propicio
Miguel Ángel Zapata
Abrazos viajeros a todos.
Espero solamente el momento propicio para ir al Mar.
O sea para mirarlo desde el centro y verlo en la
vida y en la muerte, ambulando sin razón y sin apresuramiento.
Creo que no quiere mirarme a los ojos, y no sé a dónde irá con sus espumas y sus peces multiformes.
Las islas han concluido su charla con las gaviotas alegres.
Desde allí se ve a lo lejos la ciudad, la sangre derramada, los abismos, los precipicios y los puentes desgastados.
El mar, solitario, prosigue su calma hasta llegar a la
curva cansada de mis ojos.
El mar,
el mismo desde niño,
testigo de la sal de los hombres,
es el mundo esperando el final de los silencios.
El momento propicio
Miguel Ángel Zapata
Abrazos viajeros a todos.
domingo, 21 de junio de 2009
Bienvenida
Bien lo sabes.
Si hubiera tenido alas te las hubiera prestado para que dieras un vuelo y miraras el horizonte y el mundo desde arriba, desde fuera.
Si no me hubieras atado de manos contra el árbol de la paciencia, bien te hubiera zamarreado de adelante atrás, de arriba abajo, incluso volteándote cogiéndote de los pies, para que cayera de tus bolsillos la carga que tanto te pesaba…
Ya ha pasado mucho tiempo, mucho tiempo has privado al resto del mundo de tu gesto joven, de tu exuberante alegría, del destello dorado de tu baile frenético y racial, para mostrar no mas que una sombra, un anhelo constante, un yugo sobre los hombros, un gesto acre, amargo, una nostalgia ingrata y hosca.
Termina la primavera y empieza el verano… y se encienden fuegos fatuos en tu honor, se desata la danza alocada de la vida, esa que ahora tienes por delante: un mundo entero frente a tus ojos, mil caminos que seguir, mil pasiones que reír o llorar.
Ten la rienda firme en tu mano izquierda; la derecha bien abierta, los ojos avizores, y coge todo cuanto desees, y deja lo que no gustes.
Bienvenida seas, viajera, al camino verde de tu nueva vida.
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